Micaela Calvo,2025.

Título de la obra

Sinuosidad se compone de líneas curvas que están en constante transformación, creando una figura dinámica y cambiante. Es una composición que nunca deja de estar en movimiento. Fluye por sí misma, pero también puede ser redefinida mediante la interacción, que modifica aspectos como la escala y la rotación de la figura, creando así una nueva lectura de la imagen.

“El usuario participa activamente en la creación de significado a través de su interacción con la obra” (Brea, 2002, p. 6).

Desarrollo técnico, estético y conceptual

Inspirada en producciones como Light Forms (Franke, 1953–1955), la estela difuminada que deja el movimiento busca intensificar el efecto de dinamismo y fluidez, que se acentúa con el cambio constante de color y la alteración en la densidad de las líneas. Esta obra es resultado de muchas anteriores. Realmente todo empezó mucho antes, con artistas como Michael Noll, quien crea en 1964 “Ninety Parallel Sinusoids with Linearly Increasing Period”, a su vez inspirada en Current (1964), de Bridget Riley, destacada exponente del Op Art. Ambas me sirvieron también como inspiración para esta obra. Esto me hizo pensar en como una creación de hace 60 años puede seguir viva y mutando en otra tanto tiempo después. Creo que esto evidencia cómo, una vez más, el arte se reutiliza, se regenera, se difunde y se resignifica a través de distintos métodos, técnicas y contextos. Al final, estamos siempre produciendo a partir de algo preexistente, pero esto no quiere decir que todo esté ya creado. Gracias a que la producción de sentido es múltiple y cambiante, la misma obra puede causar muchísimas reacciones y opiniones distintas según quien la perciba y en qué contexto. En Sinuosidad la versatilidad de la figura, que no es nada pero puede ser muchas cosas a la vez, permite que se puedan hallar distintas formas o analogías de lo que podría (o no) representar. A su vez, se busca que se pueda interactuar con la obra, alterando y creando otras lecturas de la composición. Es interesante analizar cómo fue cambiando la idea y la percepción del arte a través del tiempo. En algún momento fue algo más “lejano” y reducido a determinados públicos, espacios o estilos, pero actualmente puede considerarse como algo mucho más accesible y abierto. En algún momento la “obra de arte” tuvo un valor casi sagrado (o aurático, diría Benjamín), pero al volverse reproducible gracias a la expansión y el uso masivo de los emergentes soportes tecnológicos, se alejó del carácter contemplativo y la producción artística se posicionó en otro lugar social, donde es también generadora de narrativas sociales, dando lugar a nuevas prácticas orientadas a la intelectualidad, el placer y el significado. Hace unos cuantos años, algo hecho por una computadora o una máquina no se hubiera considerado artístico, tampoco un graffiti o una proyección de luces, por ejemplo. Pero hoy pueden serlo. Gracias a ello avanzan prácticas como el arte generativo o la programación creativa, que le permiten hoy a este y muchos otros trabajos existir.

Bibliografía

Brea, J. L. (2002). Breve (y desordenado) antiglosario –o diccionario de tópicos– sobre el arte electrónico. En La era postmedia (pp. 4–8). Gedisa.

Brea, J. L. (2008). Redefinición de las prácticas artísticas (s. XXI). En La era postmedia (pp. 106–113). Gedisa.

Benjamin, W. (2003). La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica (I. Weinstock, Trad.). Itaca. (Trabajo original publicado en 1936)