_Nicole Olivera, 2025.

Itinerante sorpresa

La obra está compuesta por una patrón de cuadrados que ocupan la totalidad de la superficie trabajada mientras que los grosores de cada línea varían constantemente. Basada en la serie (Des)Ordes de Vera Molnar, está obra toma de referencia los procesos y la estética de la artista para crear una nueva composición generativa.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

DVera Molnar, conocida por su forma de pensar algorítmica incluso antes de utilizar computadoras, hace hincapié en tres conceptos que fueron fundamentales para el desarrollo de esta obra: aleatoriedad (randomness), limitarse y dejarse sorprender.

Bajo esta idea, la obra comenzó con la pregunta: ¿cómo puedo limitarme y dejarme sorprender por la aleatoriedad?. Primero, mostré obras de la artista a mi familia, quienes realizaron interpretaciones y reproducciones en papel, así reduciendo las posibilidades de qué obra podría llegar a elegir por mi cuenta. Del papel al código, probé estas posibilidades hasta encontrar mayor cercanía estética con alguna de las obras de Vera. Finalmente, la obra fué realizada tomando de referencia a la serie (Des)Ordes de Vera Molnar, donde crea un patrón de cuadrados que se interrumpe aleatoriamente para resaltar el contraste entre orden y desorden creando tensiones, como si los cuadrados estuvieran sometidos a una fuerza vibratoria. El título es un juego de palabras en francés entre dos significados: «désordres» (desórdenes) y «des ordres» (algunos órdenes), lo que implica que dentro del aparente desorden se puede encontrar una lógica.

En relación a los textos de José Luis Brea, en Breve (y desordenado) antiglosario (2002), es tentador y confuso querer situar esta obra bajo la definición de net-art y new media-art, ya que, la producción de la misma fué realizada en un medio específico (hablando de medio como soporte), pero no quita que pueda verse en otro diferente, por ejemplo, de un monitor a una proyección. Por otro lado, en Redefinición de las prácticas artísticas (2008), me parece importante resaltar la noción de la responsabilidad del artista como productor de formas de socialización. Una de las vías que plantea Brea, es la de la generación de narrativas a través de la imagen-movimiento, que tiene la capacidad de expandirse en un tiempo-interno, lo cual esta obra hace a través de su itinerancia constante, transformándose, generando multiplicidad de variantes de sí misma. Por otro lado, creo que también puede situarse en relación otra vía, la vía de la generación de situaciones conversacionales, debido a que, está producción, ya sea en este texto, o luego en el espacio áulico, permite generar una conversación alrededor de la obra realizada, la obra minificada, la artista referenciada, incluso los procesos realizados y los textos trabajados.

Bibliografía

BREA, José Luis. (2002). “Breve (y desordenado) antiglosario –o diccionario de tópicos- sobre el arte electrónico” en La era postmedia. Acción comunicativa, prácticas (post)artísticas y dispositivos neomediales. Salamanca: CASA Editorial.

BREA, José Luis. (2008). “Redefinición de las prácticas artísticas (s. 21)” en El tercer umbral. Estatuto de las prácticas artísticas en la era del capitalismo cultural. Murcia: CENDEAC.

Valyi-Nagy, Zsofi. (2022). An Interview with Vera Molnar. Right Click Save.