Dulce Vera, 2025.

Flor Armonica

Breve descripción (máx 200 palabras): Flor armónica es una pieza generativa que explora la traducción de formas naturales a un lenguaje digital. Mediante el uso de curvas suaves y oscilaciones matemáticas, construye una flor abstracta que gira y late de manera orgánica en un espacio calculado. El trabajo se desarrolla en escala de grises de 8 bits, reforzando su carácter minimalista y electrónico. Cada pétalo vibra con un movimiento sutil que simula expansión y contracción, evocando la respiración de un ser vivo. Inspirada en los experimentos visuales de Ben F. Laposky y su serie de Oscillons, la obra no busca imitar la naturaleza de forma literal, sino sugerir su esencia rítmica y vibrante a través del código, fusionando lo natural y lo artificial en una experiencia visual poética.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

Desarrollo técnico, estético y conceptual (máx 500 palabras): Flor armónica se concibe como una exploración del cruce entre lo natural y lo digital, creando una experiencia visual que remite a lo orgánico sin representarlo de forma figurativa. La flor generada no es una reproducción fiel de la realidad, sino una construcción matemática que sugiere la vida a través del ritmo, la simetría y el movimiento.

Trabajar en escala de grises refuerza la estética minimalista y electrónica de la obra, invitando a centrar la atención en el contraste, la forma y la dinámica interna en lugar de depender del color. Las variaciones de tono crean profundidad y dan la impresión de un cuerpo vivo, en permanente transformación. El resultado es una figura abstracta que late, se expande y se contrae con sutileza, proponiendo al espectador un momento de contemplación hipnótica.

La obra encuentra su inspiración principal en Ben F. Laposky, pionero del arte electrónico. Entre 1946 y 1950, Laposky experimentó con trazados de péndulo fotográfico y, tras leer sobre el uso de osciloscopios para crear patrones decorativos, desarrolló su famosa serie Oscillons: imágenes generadas manipulando señales eléctricas para producir formas geométricas armónicas. Su trabajo no buscaba representar el mundo natural de forma directa, sino explorar la belleza que surge de las leyes matemáticas y la electricidad. En esa línea, Flor armónica emplea principios de oscilación y repetición para crear un patrón vivo, traduciendo la idea de florecer a un lenguaje abstracto y calculado.

Desde lo conceptual, la obra dialoga con las ideas de José Luis Brea. En Breve y desordenado antiglosario sobre el arte electrónico (2002), Brea advierte que la verdadera herramienta del arte no es el ordenador en sí mismo, sino la autocrítica inmanente: la capacidad de repensar los límites y el lenguaje propio del medio. En este trabajo, el código se utiliza no como un mero recurso técnico, sino como un lenguaje reflexivo capaz de proponer nuevas formas de percepción.

Asimismo, en Redefinición de las prácticas artísticas en el siglo XXI (2008), Brea propone que el arte contemporáneo se expande más allá del objeto terminado para devenir proceso y experiencia. Flor armónica encarna esta idea al no ofrecer una imagen estática y definitiva, sino un desarrollo animado y variable que cambia constantemente en el tiempo, invitando al espectador a sumergirse en un proceso visual que revela la poesía contenida en los patrones armónicos.

Bibliografía Brea, J. L. (2002). Breve -y desordenado- antiglosario sobre el arte electrónico.

Brea, J. L. (2008). Redefinición de las prácticas artísticas en el siglo XXI.

Victoria and Albert Museum. (s.f.). Oscillon 40 by Ben Laposky. Recuperado de: https://collections.vam.ac.uk/item/O187634/oscillon-40-photograph-laposky-ben/

Referente artístico: Ben F. Laposky, Oscillons (1946–1950s).