Melanie Travaglini, 2025.

Breve descripción: Cuadrando es una imagen generativa construida sobre una grilla de cuadrados en escala de grises. Cada forma reacciona al movimiento del cursor: gira, cambia de tamaño y se ilumina o se apaga levemente, como si algo interno se activara por la cercanía del otro. El fondo respira de manera cíclica, acompañando este sistema sensible que no representa nada específico, pero que se transforma en presencia de quien lo observa.

La propuesta nace del interés por el orden y sus quiebres. Lo que parece estable empieza a vibrar, a girar, a salirse un poco de eje. La obra no busca narrar, sino dejar aparecer una tensión visual mínima: cómo una lógica cerrada puede volverse poética. Como si el código, en vez de ejecutar una función, expresara una emoción. Es en esa zona de sutilezas donde aparece lo que me interesa.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

Esta obra surge desde una estructura simple: una grilla regular de cuadrados. Pero esa regularidad se tensiona, se distorsiona levemente cuando el espectador se acerca. Cada figura gira de forma constante, pero la rotación se acelera cuando el cursor está cerca. También cambia su tamaño y su tono de gris, como si la lógica de ese sistema se viera afectada por el cuerpo ajeno. El fondo, que también varía con suavidad, aporta una sensación de respiración continua.

Trabajé exclusivamente en escala de grises, buscando evitar cualquier estímulo que distrajera de lo esencial: la forma, el movimiento, la vibración. En vez de pensar en una imagen estática o decorativa, pensé en un sistema que pudiera actuar, que tuviera una dinámica propia. La interacción no abre contenido ni permite decidir sobre la imagen, simplemente activa algo que ya está ahí, en espera.

Me inspiré especialmente en Vera Molnár, artista pionera en el uso de la computadora como herramienta creativa. Sus obras trabajan con lógicas simples (grillas, líneas, formas geométricas) a las que les introduce variaciones mínimas. Me interesa esa idea de orden que se tuerce un poco, que vibra. También retomo algunos planteos de Frieder Nake, que entendía el código no solo como técnica, sino como un lenguaje visual autónomo.

En el texto Breve y desordenado antiglosario, José Luis Brea habla de la autocrítica inmanente como la verdadera herramienta del arte contemporáneo. Dice que el arte no se define por sus soportes ni por el uso de tecnologías, sino por la capacidad de los lenguajes para pensarse a sí mismos, para explorar sus propios límites. Esta idea me ayudó a tomar distancia de los efectos visuales más obvios y pensar cómo trabajar desde lo mínimo: una forma, una regla, una pequeña variación.

También relaciono esta obra con algunas ideas de José Luis Brea en Redefinición de las prácticas artísticas (s.21), donde él plantea que el arte contemporáneo ya no puede pensarse como un objeto estable, sino como un proceso en constante transformación. Habla del paso hacia prácticas que se desarrollan en el tiempo, que se activan en la relación con el público y que entienden la obra como un sistema más que como una cosa. Cuadrando entra completamente dentro de esa lógica: no existe una imagen

Bibliografía

BREA, José Luis. (2002). Breve (y desordenado) antiglosario - o diccionario de tópicos sobre el arte electrónico. BREA, José Luis. (2008). “Redefinición de las prácticas artísticas (s. 21)