Luana Gonzalez, 2025.

Conjuro de obra y la neocomplejidad

La elección del conjuro de obra parte de interrogar cómo, en el arte contemporáneo, la producción de sentido se ha desplazado hacia una densidad narrativa cada vez mayor. Cuanto más profundo el hechizo, más la obra se distancia del presente inmediato, volviéndose mito, argumento o sistema conceptual. Este texto examina esa deriva: la neo-complejidad como condición legitimadora y, al mismo tiempo, como posible negación de la simpleza ontológica de la experiencia artística..

Desarrollo técnico, estético y conceptual

Hay algo muy interesante que plantea César Aira en su crítica al arte contemporáneo, que subraya la insuficiencia de componentes individuales:

“No se puede fotografiar un concepto. (insuficiencia) Pero al texto que lo explicara también le faltaría algo, (insuficiencia de nuevo) (…) Y a la combinación de foto y texto, en una desmultiplicación paradójica, le faltaría más todavía” (más insuficiencia) . La insuficiencia de las partes, exige el Conjuro de Obra, un acto de voluntad estratégico fundamental para generar valor -hechizo- El conjuro no se trata de la calidad estética del objeto, sino de la densidad de las narrativas y las justificaciones que lo rodean, diseñado específicamente para un sujeto que ya no se asombra ante la simple forma, el neo espectador, una figura que surge de la aceleración y la sobreestimulación tecnológica y social, exige no sólo la obra, sino su relato, su justificación, su mito. Esta condición impone nuevas exigencias al arte para que sea considerado “válido” o “valioso” Al ser inmune al asombro sencillo, ser legítimo implica ofrecer una neo complejidad que justifique la atención. Pareciera que hemos llegado a un punto en la vorágine de la aceleración donde ya no queda lugar para el misterio tradicional de la obra. El valor del arte ya no reside en el objeto como un enigma formal a descifrar, sino en la narrativa compleja que lo envuelve. Como sabiamente lo define Aira “el fetichismo narrativo”. En la era de la reproducción ilimitada y el fetichismo del relato, ¿dónde radica hoy el valor de una obra? ¿En la materia o en el relato que la sostiene? ¿El artista actual crea o simplemente conjura sentido? ¿La complejidad es un nuevo modo de profundidad o un síntoma de vacío? Son preguntas que emergen cada vez que me enfrento a la fantasía de asumirme como artista.

Bibliografía FRICKE, Christiane. (1999). “Nuevos Medios”. En AAVV. Arte de siglo XX. Vol. II. München: Taschen, pp. 576-590. AIRA, César. ([2013], 2016). “Sobre el arte contemporáneo” en Sobre el arte contemporáneo. Buenos Aires: Literatura Random House, pp. 11-56. ARNS, Inke. (2005). “El código como acto de habla performativo”. En Revista Artnodes, Julio de 2005, ISSN 1695-5951.