Caer no es callar
Ludmila Amade, 2025.
Caer no es callar
Caer no es callar es una obra que se traza en un lienzo digital generado por código en tiempo real. Combina imagen, sonido, texto y movimiento para generar una experiencia sensible, política y caótica. La pieza incluye recortes tipográficos de titulares reales sobre femicidios y frases violentas hacia las mujeres, que aparecen de manera aleatoria una vez que el usuario hace un clic en cualquier parte de la pantalla, produciendo saturación visual y sonora. Al mantener presionada una tecla, los recortes caen, el fondo cambia y el sonido se detiene, introduciendo un gesto de resistencia y transformación. La obra busca visibilizar la violencia de género y el impacto de los mensajes mediáticos sobre los cuerpos de las mujeres. A través de la acumulación de titulares y la caída repentina, la pieza refleja la intensidad, la repetición y la saturación de estas violencias en nuestra vida cotidiana, sentimiento que vivimos todos los días las mujeres, al mismo tiempo que propone un gesto simbólico de resistencia y memoria frente a estas injusticias.
Desarrollo técnico, estético y conceptual
Al principio estaba un poco perdida con respecto a qué hacer, pero entendí que este tema me atraviesa y necesitaba abordarlo desde un lugar personal. Por eso decidí trabajar sobre algo que me permitiera expresar una posición y, al mismo tiempo, abrir un espacio de reflexión. No busco generar una reacción determinada en quién observa, porque cada persona se acerca a la obra desde su propia experiencia. Me interesa más que el espectador pueda detenerse y mirar, que ese gesto simple habilite una pausa frente a los discursos repetidos y naturalizados sobre las mujeres.
En el plano conceptual, me interesó explorar la relación entre arte, lenguaje y acción. Como plantea Inke Arns, “el código puede entenderse como un acto performativo, un lenguaje que hace cosas”. En mi obra, el código no solo genera la imagen sino que produce un gesto: con cada clic o tecla presionada se activa un cambio que transforma el sentido visual y simbólico de lo que se ve. Siguiendo su planteo sobre Arte Software y Arte Generativo, el código se convierte en un participante activo que establece un diálogo con el usuario y con la obra misma, generando resultados impredecibles y constituyendo la experiencia como algo dinámico y en constante transformación. Esa idea de que una acción mínima puede generar una variación significativa la puedo relacionar también con lo que menciona César Aira sobre el arte contemporáneo como “un ejercicio de pensamiento en movimiento, que no busca representar la realidad, sino pensarla desde otro lugar”.
Desde lo estético, la obra combina recortes digitales, tipografías de titulares y sonidos para construir una atmósfera de tensión y desorden. El caos inicial se desarma cuando los recortes caen y aparece la imagen de una mujer sosteniendo un cartel que dice “este cartel es tan choto como la justicia de este país”. Ese instante de cambio concentra bronca, memoria y fuerza colectiva, y deja abierta la posibilidad de pensar en otras formas de resistencia desde lo sensible y lo compartido.
En cuanto a mi experiencia personal, trabajar en esta obra fue intenso y necesario. Me permitió confrontar emociones difíciles, reflexionar sobre las violencias que nos atraviesan y traducirlas en algo tangible y visual. Fue liberador poder transformar un tema que me impacta personalmente en una pieza que invita a la reflexión, sin imponer respuestas ni lecturas. Siguiendo la idea de Arns sobre la performatividad del código, siento que la obra funciona como un espacio activo donde cada acción del espectador produce efectos visibles y simbólicos. Al mismo tiempo, resuena con Aira: la pieza propone un pensamiento en movimiento, donde la sensibilidad y la acción se encuentran, convirtiéndose en un espacio de resistencia y expresión colectiva.
Bibliografía AIRA, César. ([2013], 2016). “Sobre el arte contemporáneo” en Sobre el arte contemporáneo. Buenos Aires: Literatura Random House, pp. 11-56. (DAA: 1:02m) ARNS, Inke. (2005). “El código como acto de habla performativo”. En Revista Artnodes, Julio de 2005, ISSN 1695-5951