Backroom
Aguiar Agustina, 2025.
Backroom
“Backroom” está inspirada en la obra de Georg Nees “Ellipsoide [9] - Dionys in Apoll”, junto con la canción “Coma” de la banda “mun.”, queriendo generar una propuesta envolvente e hipnótica. Desde el momento cero, surgió la idea de crear una obra audiovisual. Indagando sobre las obras de Georg Nees, esta fue la que más me llamó la atención e inmediatamente la vinculé con esta canción por la idea que muchas veces se asocia al estado de coma, un lugar tranquilo, claro, ancestral y su contracara, encontrarse quizás al borde de la muerte, como algo oscuro y sin fin. Se conservó la estructura principal de la obra de Georg Nees y su simbolismo celestial con el cual la creó. Su título refiere a Dionisio (Dios del impulso, lo impredecible) y Apolo (Dios del orden), reflejados en Backroom tanto en sus movimientos como en la simetría formal, creando una tensión entre lo controlado y lo orgánico.
Desarrollo técnico, estético y conceptual
A partir del cruce entre sonido e imagen generativa, esta obra propone una atmósfera trascendental y envolvente. La composición, en sincronía con la canción “Coma” de la banda mun., abre paso a una experiencia sensorial que remite a lo desconocido: el más allá, un estado de relajación profunda, sin tiempo ni fin.
La sala blanca y perfectamente simétrica funciona como un espacio de paz, de contención. En contraste, los elementos en sombra y las distorsiones animadas representan el abismo: lo que no se ve, lo que no tiene forma ni límite. La animación del “latido” central, los parpadeos y la vibración generan una tensión constante entre quietud y movimiento, entre claridad y oscuridad. En el centro, una esfera que late puede leerse como un núcleo energético, una figura que remite a lo esencial, incluso a lo divino. Desde una perspectiva simbólica, puede entenderse como una representación figurativa de una entidad superior, o una fuente de vida.
Conceptualmente, la obra dialoga con “Ellipsoide [9] – Dionys in Apoll” de Georg Nees, pionero del arte generativo. Nees trabajaba la relación entre orden y caos, entre el control geométrico y la energía interior imprevisible. En esta pieza, esa dualidad se mantiene en el contraste entre la simetría de la arquitectura y la vibración dinámica del núcleo central.
Tal como plantea José Luis Brea (2002), el arte electrónico no se define solo por sus herramientas, sino por su potencia para alterar la experiencia y reconfigurar la sensibilidad. Backroom, en esa línea, no representa una escena: construye un umbral. Y en ese umbral, cada espectador se enfrenta a su propio reflejo —entre la luz y la sombra, entre la vida y aquello que aún no tiene nombre.
Tal vez, como en un sueño profundo, Backroom no busca respuestas, sino simplemente habitar ese umbral: entre lo visible y lo invisible, entre lo que somos y lo que todavía no recordamos.
Bibliografía Brea, J. L. (2002). Breve —y desordenado— antiglosario o diccionario de tópicos sobre el arte electrónico.
Brea, J. L. (2008). Redefinición de las prácticas artísticas s21.
Inspiración artística: MUN. (2025). Coma [Canción]. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=k_70mSU31G4 https://open.spotify.com/intl-es/track/5IxyGPfOJ28fn9NXix2osc?si=bfc459d4fec84229
Nees, G. (1968). Ellipsoide 9, Dionys in Apoll [Obra generativa]. DAM Projects. Disponible en: https://www.mutualart.com/galleries/dam-projects/artworks/georg-nees-ellipsoide-9-dionys-in-apoll-1