Raúl Andrés Ruarte, 2025.

Al borde

“Al borde” es una obra interactiva que narra a través del paso de las estaciones y el tiempo, el recorrido interior de una persona que contempla la posibilidad de desaparecer. Cada clima y cada transformación del árbol reflejan su estado emocional, desde el brillo inicial de un día pleno hasta el silencio más profundo de la noche. El árbol funciona como su espejo. Crece, pierde y resiste. Pero justo en su momento más frágil, permanece en pie.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

Una de mis inspiraciones fue contemplar la vida y obras de Caspar David Friedrich, con sus pinturas e historias de vida. Justamente en sintonía con lo que señala César Aira al comenzar su libro “Sobre el arte contemporáneo”. El afirmar que “el primer poema, el primer relato, nace como descripción o interpretación fabulosa de un dibujo o una estatua”, esta obra también surge de contemplar la obra de Friedrich “el caminante sobre el mar de nubes”. Un paisaje que permite pensar emociones que no siempre pueden expresarse tan simplemente.

También César Aira expone al reflexionar sobre la creación artística como un gesto íntimo que surge muchas veces de un estado vital difícil. Aira describe esa práctica de alguna manera nombrando a Kafka, como “la creación secreta, individual, ascética, realizada con el fin de paliar de algún modo la inadaptación o la dificultad de vivir”. En ese sentido mi obra, no nace del espectáculo ni de una intención meramente técnica, sino de un proceso interior que necesitaba volverse imagen. En el contexto del arte digital, Inke Arns señala cómo el “software experimental” se relaciona íntimamente con la subjetividad artística, afirmando que “el código puede ser diario, poético, oscuro, irónico o molesto, inerte o imposible, puede simular y disfrazarse, tiene retórica y estilo, puede ser una actitud”. De esta manera, el código de p5.js funciona en esta obra como el lienzo digital donde se plasman las estaciones emocionales del personaje, transformando las reglas de la programación en un lenguaje persona. Para finalizar “Al borde” no representa el fin, ni un mensaje negativo, todo lo contrario, sino la representación del instante de un alma que se revela a sí misma, el momento en que el impulso de querer desaparecer se transforma en la voluntad de seguir existiendo.

Bibliografía

-AIRA, César. (2013). . “Sobre el arte contemporáneo”

-ARNS, Inke. (2005). . “El código como acto de habla performativo “.