_Isabella Moroni, 2025.

CruciFixion

“CruciFixión” es una obra de arte digital interactiva que confronta al espectador con la imagen de Hello Kitty, un personaje mundialmente conocido y que fue principalmente creado para niños, en la postura de Jesucristo crucificado. La pieza tiene una estética de arte semi cariaturesco . La interacción es clave: al hacer clic en cualquier parte de la pantalla, el espectador activa un flujo de sangre simulada que emana de las heridas en la cabeza, manos y pies del personaje. Esta acción simboliza la perpetuación del sufrimiento a manos de una voluntad externa. la obra aborda temas como el maltrato físico y psicológico silenciado, la fuerte conexión simbólica con la religión y la profunda sensación de soledad. Al hacer que el dolor,la sangre, sea el elemento interactivo y controlable por el usuario, se establece un paralelo crudo con la dinámica del abuso y el control que ejerce un tercero sobre el dolor interminable de la víctima.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

“CruciFixión” es un sketch creado utilizando la p5.js La clave técnica es la función de interacción y la gestión de partículas. Al detectar un evento mouse click, el código ejecuta la lógica para generar y simular la “lluvia de sangre”. Esta sangre cae desde las coordenadas predefinidas de la cabeza, las manos y pies. La estética es deliberadamente minimalista y cruda, haciendo del color blanco del personaje y el del fondo el escenario para el rojo interactivo del sufrimiento. La sobriedad visual obliga a la reflexión, priorizando el concepto sobre la riqueza gráfica, un gesto estético común en el arte digital temprano y el Net Art.

Conceptualmente, la obra es una potente crítica social y un comentario sobre la pérdida de la inocencia. Al poner el emblema global de la infancia inofensiva e importante personaje en mi vida (Hello Kitty) con el símbolo de máximo sacrificio y dolor (la Crucifixión), se aborda la violencia implícita que sufren los individuos desde la niñez. Hello Kitty, desprovista de boca, se convierte tambien en la metáfora perfecta de la víctima que no puede expresar su dolor o maltrato psicológico.

La interactividad es el núcleo conceptual, transformando al espectador en un agente del dolor. Siguiendo las ideas sobre la performatividad del código (Arns, 2005), la acción de hacer click no es solo un evento técnico, sino un “acto” que perpetúa la obra y el sufrimiento codificado. El yo crucificado no controla el fin de su agonía; el usuario, el “otro”, es quien determina la intensidad y repetición de la hemorragia, simbolizando la relación de poder y control en el abuso.

En cuanto a referentes, el uso de un objeto cultural preexistente y masivo (Hello Kitty) para dotarlo de un significado subversivo, nos recuerda el espíritu iconoclasta de Marcel Duchamp (Aira, 2013) y la técnica del ready-made. Por otro lado, la exploración del sufrimiento y la vulnerabilidad, aunque mediada por la pantalla, toca fibras sensibles del Body Art. En resumen, “CruciFixión” utiliza los Nuevos Medios (Fricke, 1999) y el código como una herramienta de choque emocional y reflexión social.

Bibliografía

Arns, Inke (2005). Código: el acto de habla performativo. En Media Art Net. Fricke, Christiane (1999). Nuevos medios: arte en el umbral de lo digital. Múnich: Prestel. Aira, César (2013). Sobre el arte contemporáneo. Buenos Aires: Random House Mondadori.