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Entrevista al Profesor Armando Silva por Arq. Lyliam Alburquerque
A continuación presentamos una entrevista realizada por la Arquitecta Lyliam Alburquerque al Profesor Armando Silva, después de dictar su conferencia en las III Jornadas Imaginarios Urbanos. En este diálogo quisimos volver sobre los conceptos claves de su exposición.
Así como hoy urbano no es sólo lo que se hace, se proyecta o se vive dentro de la ciudad, entendida como casco físico dentro de ciertos límites geográficos, pues no sólo el mundo se globaliza, sino al mismo tiempo se urbaniza por fuera de las ciudades o mejor dicho, más allá de ellas, de la misma manera la ciudad rompe, excede sus definiciones tradicionales. No diría que la ciudad sea la urbe, entendida como el lugar donde se construye, acepción que viene desde el renacimiento y que se refería al gobierno de una ciudad y evolucionó hacia los modales ciudadanos, sino que más bien habría que entenderla hoy como proyecto. Considero proyecto una palabra que bien integra los motivos arquitectónicos tradicionales de hacer ciudad como son manejo de unos volúmenes y la luz sobre un espacio y sus estilísticas, con lo novedoso que consiste en un paradigma temporal donde se define más bien en cuanto a recorrido ciudadano. En Estados Unidos más del 50% de las ciudades se hacen siguiendo los "largueros" de las carreteras con referencia a algunos puntos focales como centros comerciales, centros académicos o emporios industriales o aeropuertos regionales, entre los cuales se elevan viviendas suburbanas. Pero este recorrido por el "larguero" se puede asimilar a la ciudad del aire, esa otra que pasa por las redes telemáticas y que se sobrepone a la física para intervenirla y temporalizarla como nunca antes. La ciudad como proyecto querría decir que existe más en la mente que en un centro geográfico. Quiere decir que vivimos una descentración de las ciudades al mismo tiempo que se hacen esfuerzos por recuperar los centro históricos. De modo provisional puedo decir que la ciudad es hoy en día un proyecto pos-urbano y que su definición va más del lado del sujeto que la vive que del espacio en que se le construye.
Los imaginarios urbanos se preocupan por descifrar los croquis ciudadanos antes que los mapas físicos de las ciudades. Los imaginarios urbanos estudian la puesta en escena de deseos ciudadanos. La ciudad siempre ha estado en deuda con el teatro y lo sigue estando. Escenificar quiere decir hacer visible, por cualquiera de los medios en que hacen la representación urbana. Sólo que al ser una teoría tanto del teatro, sus polifonías, como del deseo, sus anhelos y frustraciones, se parte de que tales visibilidades son complejas. El deseo, más que cualquier otro tema humano, se presenta enmascarado. En ocasiones sale digamos "puro" a la luz pública y en otras se expresa más bien de maneras desplazadas. Estudiar la ciudad desde los imaginarios nos lleva a incluir en el patrimonio urbano muchas "irracionalidades" urbanas que salen de una lógica marcada por la historia de la ciudad occidental, renacentista o perspectivística, o de la lógica del capital que hizo la ciudad industrial, para entrar en definiciones de simbología más local. Así, cada ciudad la vemos construyendo su propia urbanidad. Hace unos años se podría decir que las ceremonias Quechuas o Aimaras que se toman las calles de La Paz correspondían a muestras de residuos provincianos o campesinos sobre la vida urbana "auténtica", pensada desde modelos imperativos. Hoy las entendemos como una de las maneras de ser urbanos los paceños. En ese sentido también se descubre en esta mirada una vocación democrática y política hacia un reconocimiento por las fronteras interculturales. Si proponemos el término imaginario lo hacemos para aludir a una producción mental de los ciudadanos que marcan el modo de usarla. Trabajamos en nuevas técnicas de análisis sobre soportes imaginarios y sobre un régimen de percepción ciudadana donde los ciudadanos se expresen, como diría Metz para el cine, bajo una suspensión temporal de la verdad. Claro que agrego algo: esa tal suspensión, ese régimen imaginario de los ciudadanos, se constituye en el filtro cognitivo desde donde se usa o se evoca la ciudad, los dos grandes capítulos hacia donde apuntamos. ¿Cómo definís el sujeto urbano? El sujeto urbano sería así aquel portador de marcas de enunciación de modos de ser urbanos en cada región. Uno se expresa como representante de algún modo urbano y en esto se puede coincidir con modos internacionales o modos especialmente locales de ser urbano. Uno puede "deslocalizarse" en Internet y allí mismo volver a localizarse en red con usuarios que nos identifican bajo la coincidencia de ser de los mismos. El catalán J. Echevarría, interesado por la ciudad telemática, dice que no es cierto que todos en Internet vamos a terminar hablando inglés. Más bien estamos asistiendo a la libre convivencia de múltiples lenguas, incluso de las más reducidas en extensión como algunas lenguas indígenas en América Latina con comunidades hablantes muy reducidas pero que usan Internet como los "Wvas" en parte del Amazonas, o bien se usa Internet para expresar las más intimas experiencias como las sexuales entre "chateadores" apasionados. El sujeto urbano de hoy, así, responde más a una desterritorialización de los espacios sociales para ganar en una reterritorialización de sus emociones individuales. Dentro de esta dialéctica se están dando varias luchas ciudadanas por ganar para la colectividad lo que se dispone hacia la exasperación del deseo individual. Esa lucha entre un sentido público ciudadano a lo Habermas y otro del delirio por la vida privada del riesgo y el consumo que recuerda el también alemán U. Beck. Es el mismo camino de varias corrientes de arte público que al salirse de los museos para operar en la ciudad terminan proponiendo un arte público ciudadano. Pero sus "intervenciones" más que espaciales son de naturaleza temporal. Intervenir una parte de la ciudad, a la manera de escultores como Beuys o luego Christo, es intervenirla toda. Esto es el "efecto mariposa" de los ecologistas. Si una mariposa toca la hoja de un árbol interviene todo el bosque. Tiempo más que espacio.
Todas las ciudades del mundo son susceptibles de ser estudiadas desde sus imaginarios urbanos. En el caso del proyecto que dirijo sobre culturas urbanas en América Latina no buscamos, de ninguna manera, el punto donde todas nos encontremos por ser parte de algo común llamado América Latina. Esto es un esfuerzo inútil. Pues corresponde más bien a un deseo impuesto de encontrarnos iguales para justificar un inmenso territorio geográfico y cultural. Lo que se puede ver es lo contrario: somos culturas diversas compartiendo un espacio. La metodología de Imaginarios Urbanos que he venido desarrollando es por naturaleza localista y comparativa. Se trata de estudiar cada región urbana en sus implicitudes y de compararla ya sea por el uso o por la evocación que se hace de temas urbanos, según varios puntos de vista urbanos: ciudad y género,.escalas de edades y uso de la ciudad, estratos sociales, topografías y recorridos, visiones según oficios y generaciones urbana. Pero esta comparación queremos hacerla extensiva a un continente. Por tanto no estamos forzando a ninguna "latinoamericanidad". Se trata de encontrar y aislar croquis citadinos en distintos temas para levantar proyecciones. Así. por ejemplo, frente al tema del peligro, los ciudadanos tanto de São Paulo como Bogotá experimentan terror frente al secuestro callejero y estas marcas las hace familiares. Mientras Buenos Aires vive otros miedos, como el robo o Ciudad de México al asalto. El miedo urbano es, pues, un gran tema entre nosotros. Pero lo más significativo es observar como los medios están construyendo de manera preferencial los modos de terror ciudadanos. Los medios se convierten en promotores principales del miedo en nuestras ciudades. En la parte estadística de la metodología hacemos proyecciones comparadas que nos van a conducir a algún punto de incidencia común en una o varias ciudades sometidas al mismo análisis, levantando croquis de peligro u otros temas citadinos Empero no sólo trabajamos con estadísticas cualificadas. También hacemos estudios de imágenes de ciudad y las sometemos a un análisis en condición de emblemas ciudadanos. De la misma manera la metodología supone elaboración de "clips urbanos" para ser emitidos en la televisión como intervención publica de la ciudad. En nuestra metodología también hay otros formas de captar la imagen de la ciudad en medios y en archivos visuales de familia como sus álbumes de fotos. Esas técnicas de trabajo suponen un concierto de distintas disciplinas que ponemos a dialogo dentro de sus horizontes y fronteras epistemológicos. Diría que en especial la metodología de los imaginarios proviene de tres grandes campos de estudio: los estudios lógicos y del lenguaje, los del psicoanálisis y estética y aquéllos sobre el pensamiento visual e iconografías contemporáneas. Téngase presente que buscamos la ciudad imaginada que produce efectos ciertos sobre la vida diaria y por esto mismo las disciplinas que nos soportan son aquellas que toman como suyo la subjetividad humanan y sus modos de expresarse. Con los estudios lógicos logramos generar cuadros de modalidades del uso ciudadano; con el psicoanálisis debatimos los modos de expresarse el deseo ciudadano para captar sus fantasmagorías y con los estudios de imagen y arte contemporáneo, que han desarrollado modernas técnicas de indagación, procuramos concebir modos de representación colectivas. Se puede decir que avanzamos hacia la consolidación de una especie de antropología de la subjetividad ciudadana.
Ya tenemos concluido un libro electrónico por cada una de las catorce ciudades sometidas al estudio. Contienen las bases de datos sobre las cuales poder aislar croquis, emblemas y distintos temas urbanos, según los punto de vista que describí. Bogotá, como la ciudad piloto, ya concluyó la parte de recolección visual y de medios y de archivos visuales y de clips. Otras ciudades también ya lo iniciaron como Santiago y São Paulo. El próximo año 2001 esperamos concluir toda la investigación y quedar a la espera de concluir las publicaciones y proyecciones de uso mundial de todo este inmenso material. Por decir algo de algún emblema latinoamericano, piense que el fútbol aparece como el imaginario más evocado por buena parte de ciudadanos y que a través de él se puede dialogar entre ciudades como Asunción y Buenos Aires, como tema excepcional. Hasta el punto que en ciudades como Asunción el fútbol es casi el único tema con el cual se le proyecta una imagen de Asunción por parte de sus vecinos. Son muchos los resultados esperados, entonces. Las bases de datos, los clips, las colecciones de fotos por ciudades, los archivos visuales, las tarjetas postales, los archivos de medios sobre representación de la ciudad.
No hasta el momento, pero sería un ideal que los resultados de nuestras investigaciones tengan alguna incidencia en los modos de legislar las ciudades del futuro.
Nuestro principal destinatario son los ciudadanos de los países que entraron al estudio. Desde ellos pretendemos hablar y hacia ellos nos dirigimos. Pero en el estudio se entiende la importante función que cumplen los grupos elites de cada lugar. Por elite se entiende toda aquella persona que pueda causar un efecto sobre otras más allá de su círculo intimo de familia y amigos. Por tanto es elite un comunicador, un profesor, un gerente, un programador de televisión, etc. A ellos nos dirigimos preferencialmente para invitarlos a compartir un proyecto democrático de cultura urbanas y con su acción poder afectar, de modo digamos creativo, la comprensión de nuestras ciudades. A su vez los resultados tendrán distintos destinatarios según sea el material del cual se habla: libros, uno por cada ciudad y una enciclopedia sobre cultura urbanas en América Latina se repartirán en centros de estudio de todo el mundo de modo gratuito. Los clips se presentarán en televisiones locales e internacionales. Los archivos de fotos se dispondrán en centros de estudio de ciudades y en universidades para su difusión y utilidad. Se aspira a tener un material precioso que de a conocer, de modo más respetuoso y verdadero, quiénes somos como culturas urbanas y hacia dónde se enfilan sus imaginarios de ciudad actual del siglo XXI. En fin, nuestro estudio sobre culturas urbanas desde la subjetividad ciudadana, va a todos aquellos que deseen entrar en nuevos modos de entender la ciudad, más a tono con el pensamiento contemporáneo. Se puede decir, excúseme que lo diga a una arquitecta que sabe muy bien su oficio, que con esta tendencia de estudios de ciudad pasamos de una ciudad de los arquitectos, que si involucraba al habitante lo hacía de modo pasivo y muchas veces, en calidad de cliente, hacia una ciudad de los ciudadanos donde hacer ciudad responde a un trabajo colectivo en la cual las aspiraciones, las frustraciones y los deseos ciudadanos se encuentran para pensar o evocar el futuro
La relación entre televisión y ciudad se hace cada vez más estrecha, hasta el punto que se puede hablar que la ciudad es tele-visión. Se ha dicho por parte de R. Silverstone en Inglaterra, que pasamos de una sociología de clases a una de la pantalla. La pantalla de la TV es emblemática de las otras, las de los computadores, el dinero plástico y demás. Varias de las actividades diarias se hacen cada vez más por medios electrónicos y no cara a cara. La TV comenzó la revolución de la comunicación a distancia, no cara a cara, pero sí manteniendo la simultaneidad del tiempo de encuentro. Esto lo potencia al máximo el Internet. La misma T V se está trasformando y pronto la tendremos ya en buena parte interactiva con el televidente-ciudadano, lo cual lo comenzó el Minitel en Francia ya hace unos años. También es cierto lo contrario: que vemos y recorremos la ciudad como se asiste a la televisión. Los sociólogos norteamericanos como Eduards Soho, Mike David o Dean MacCannell hicieron popular la acepción de "Theme Parks", para hablar de ciudades inspiradas en Disney que se recorren por temas como lo son aquellos de "Adventure-land" o "Micke-Castle" como lo aprecia quién vaya a las ciudadelas Disney en Arenheim, Los Ángeles. Es en ese sentido que las ciudades se vuelven temáticas, copiando la programación de la televisión: "Shopping Center", "estaciones de gasolina"; o "ciudad Rosa y de la rumba" y así sucesivamente. Pero además de lo anterior, la televisión pone a rodar representaciones de sexo, violencia amor que luego repiten los ciudadanos. El efecto de nuestras telenovelas de América Latina en la forma de expresar los códigos culturales de amor en sectores medios es evidente. En las estadística que tenemos se puede decir que los ciudadanos de toda América Latina le dedican en promedio más de la mitad del tiempo libre a ver televisión. En Buenos Aires vi una valla muy simpática dirigida a las mujeres en relación con venta de ropa interior y decía: "como hacer para que te miren más que al televisor". Los medios son estructurales en la percepción de ciudad contemporánea. Mi colega español Juan Luis Pintos, define los imaginarios, precisamente, como representaciones colectivas que rigen los sistemas de identificación social y sus estudios buscarían hacer visible la invisibilidad social. Pero no se nos debe escapar que los medios son cada vez más empresas económicas que culturales. Hoy los medios los dirigen ejecutivos antes que comunicadores, dispuestos a darle al público lo que les sea atractivo. Interesante desde los estudios de los Imaginarios observar las representaciones de los medios en cuanto a sintomáticas de verdades más profundas de la sociedad, inconfesables o desviadas. Por ejemplo, hasta dónde la carnavalización del cadáver, como fetiche de la muerte, que son la parte central de todos los telenoticieros, no corresponde a un goce perverso de la sociedad que todos los días prende el televisor para ver el desfile de muertos de las noticias diarias. La televisión, de estas manera, no sólo es una máquina psicótica que no para de hablar, sino también el espejo ciego que oculta mostrando lo contrario.
La ciudad también es literatura. La ciudad se encuentra desde muchas figuraciones y cada una responde a las posibilidades de sus géneros y formatos. La fuerza subterránea que une a la literatura y la ciudad se fundamenta que en ambas el ser humano es el protagonista de sus propias ficciones. Como ciudadano soy un ser de deseos y como autor o lector de literatura viajo alrededor de lo que quisiera ser. Escribir la ciudad es volverla escritura, hacerla entra en la ficción desde el sentimiento. Los estudios de la hermenéutica como los de P. Ricoeur reconocen que el mérito de Freud consiste en haber llevado el lenguaje a la articulación con el sentimiento y demostrar que la conciencia y sus justificaciones son una mentira que se basa en fantasías de lo inconsciente. Que a su vez, lo inconsciente, como lo enfatiza el filósofo mexicano M.Beuchot, son otra mentira. La cultura sería el resultado de este cúmulo de mentiras o ficciones y los estudios sobre imaginarios una de las base metodológicas más cercanas a la verdad (porque hace efecto en nuestros cuerpos) de la fantasías ciudadanas. La cultura como un sueño despierto que se expresa en muchos géneros. El graffiti por ejemplo se encarga de pintar muros diciendo lo prohibido socialmente. De ahí su perversión. Escritura perversa. El graffiti dice lo que (oficialmente) no debiera decir. Se opone a la publicidad, que, al contrario, dice todo lo que hay que decir. Entre publicidad y graffiti se escenifican los escenarios cotidianos como inscripciones visuales
Sobrevalorar los símbolos urbanos sobre la arquitectura es una estrategia para captar más al ciudadano que sus entorno físicos. Si, creo que los símbolos individualizan. La hermenéutica se preocupa por lo que está hecho de símbolos. Para los Imaginarios, hemos dicho, nos interesa estudiar los fantasmas urbanos. Una marca indescifrable de la ciudad, con distintos niveles de creación inconsciente. Fíjese que el infante aprende a conocer los objetos a través de las designaciones del lenguaje y de los significados que les da su cultura y sólo luego los objetos, secundariamente, reciben su existencia natural. Se abre un importante capítulo sobre cultura e inconsciente. A propósito Juliet Flower acaba de lanzar una revista sobre este gran campo intelectual: The Journal of Cultura and the Unconscious, en San Francisco, en la cual participo. Se trata de indagar por las relaciones entre memoria e individuo. El olvido no sólo es un hecho natural, también lleva una parte activa y olvidamos por que así lo queremos: hay una fuerza del olvido. Cada ciudad construye sus hitos de memoria social. Acontecimientos que privilegian para olvidar o recordar o distorsionar otros. Esos hitos pueden ser nuestros emblemas. Las madres de Plaza de Mayo en Argentina se caracterizan no sólo por ser madres sino por no dejar olvidar un momento álgido de su historia reciente o por transformarlo en otras energías sociales. Alrededor de ellas han surgido temas urbanos de la nueva ciudadanía que se proyectan como imaginarios propios de la vida diaria. Bogotá nace como ciudad moderna en 1948 cuando asesinan al gran líder popular Jorge Eliecer Gaitán. La ciudad es destruida y emerge una nueva de sus ruinas. Allí se ubica, en esa memoria fatal, el imaginario del nacimiento de la violencia en Colombia, hasta nuestros días. Pero hablemos de algo menos dramático, emplazando otra simbología. La relación entre mujer bella, reina y construcción de modernidad es algo de peso en la vida diaria en la Venezuela urbana. Venezuela tiene el récord mundial de reinas de Belleza. Son once hasta el momento. Antes se reconocía su petróleo. Le cuento que la primera participación democrática de voto popular se hizo en Venezuela en 1944 para elegir una reina de un equipo de béisbol. Hoy las "misses" tienen presencia nacional indiscutible y operan como parte de un orgullo nacional que admite algo que se hace bien, como lo fundamenta un estudio de Tulio Hernández y otros colegas caraqueños. En fin los símbolos colectivos representan puntos de encuentro de individuos que desde allí se expresan. Por esto su poder social.
Sólo quiero concluir diciéndote que es la primera vez en nuestra historia que se emprende un proyecto para estudiar las culturas urbanas de nuestro continente siguiendo una misma metodología y de manera comparada. También es una de las pocas veces en las que se involucran tantos investigadores y auxiliares pues concluir el proyecto y al respecto se puede decir que hemos intervenido alrededor de seiscientos entre todas las ciudades. Pero también tiene otra originalidad en su gestión y es que en parte es un proyecto gestionado y financiado por entidades locales de cada ciudad. La gestión proviene de distintas fuentes: oficinas de gobierno, como en La Paz o el Instituto de Radio y Televisión de la Habana; universidades o institutos como en Buenos Aires la UBA o el Instituto Nacional de Antropología, Ciudad México a través de la UAN o São Paulo la USP y el PROLAM (programa de posgrado de América Latina), o la Autónoma de Barcelona o la de Lima en Peré; entidades internacionales como la Unesco en Panamá o la ONU en Montevideo; fundaciones o centros de investigación como la Fundación Restrepo Barco en Bogotá e Interarts en Barcelona, Flacso en Quito o Fundación Polar de Caracas. El gestor general del proyecto es el Convenio Andrés Bello, órgano cultural de los países andinos que cada vez toma mas presencia en el esto de América Latina. Bueno, digo, para finalizar, que este proyecto aspira a redefinir los modos tan esquemáticos y simplistas como nos definimos entre nosotros, como decir por parte del resto de ciudadanos del continente que São Paulo es samba, Buenos Aires tango, México tequila, o Lima y La Paz indígenas o Bogotá violencia. Somos algo más que todo eso y deberíamos, desde las escuelas de enseñanza infantil, revisar nuestras miradas para devolverle al continente la imagen de su riqueza cultural, de creatividad y vitalidad cotidiana. A mi parecer las ciudades de América latina están dentro de las más vitales y originales del mundo y lo que acá se entienda por ser urbano va a repercutir en redefiniciones en otras partes del planeta. Solo piense que en América latina están cinco de las veinte ciudades mas grandes del mundo, aquellas que sobrepasan los siete millones: São Paulo, Ciudad México, Buenos Aires, Río y Lima. Sin embargo a la luz de lo que he dicho el mismo concepto de inmensidad o de vecindad se esta transformando para ceder hacia otro de regiones, según nuevas asociaciones entre vecinos o de interciudad, según se cruce dentro de familiaridades en las redes telemáticas. Y en esto también América Latina aparece llamada a redefinir sus nuevas territorialidades urbanas. El trabajo que tenemos en manos todos nosotros (la gente alrededor de esta investigación son todos de gran nivel, piensa nada menos, que en Buenos Aires están las antropólogas Monica Lacarrieu. Verónica Pallini y ahora también arquitectos tan prestantes como Rafael Iglesia y tu, Lyliam Alburquerque, con distintos equipos que les colaboran), en las catorce ciudades es pues de importantes dimensiones y repercusiones.
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III Jornadas "Imaginarios Urbanos", CEHCAU - FADU - UBA,
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