El
imaginario urbano de Norah Borges (Buenos Aires, 1920-1930)
Lic.
Elena Huber y Lic. Miguel Alberto Guérin
El
imaginario es un repertorio de imágenes complementarias
(por articulación deliberada o yuxtaposición aleatoria)
que construye la organización social o alguna de sus dimensiones.
En los textos literarios que construyen estas imágenes,
predomina lo descriptivo (construcción del objeto social)
sobre lo narrativo (construcción del devenir de ese objeto).
Desde un punto de vista semántico el texto producido se
presenta al receptor como simultáneo al objeto social construido,
tal como sucede en el texto plástico.
A comienzos de la década de 1920, se robusteció
el complejo proceso de construcción del imaginario urbano
de Buenos Aires, del que participaron poetas, cultos o populares,
y dramaturgos. Simultáneamente, algunos plásticos
introdujeron en su obra, imágenes urbanas cuya congruencia
con los textos puede ser analizada en función de indagar
el grado de coherencia interna del universo de sentido a que pertenecen
ambos tipos de producciones.
En 1977, Jorge Luis Borges definió las pistas de ese análisis,
al afirmar que su hermana Norah, había abandonado la poesía
"para no usurpar lo que ella juzgaba mi territorio",
y que ella lo ayudó a "descubrir la ajedrezada y desparramada
ciudad de Buenos Aires, nuestra patria" (Norah -Milán:
Il Polifilo-).
La indagación de los elementos con que Norah construye
su imaginario urbano entre 1920 y 1930, permite decir que estas
afirmaciones retrospectivas de Borges no responden sólo
al amor fraternal.