Presentación de la obra

El ruido entra igual

Artista: Paula de Robles Felix

Entre estructuras altas de cemento, personas, colores, ruidos y sueños, encuentro la inspiracion para crear nuevos mundos. La ciudad como disparador. Superposición de figuras.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

Para la producción de esta obra me inspiré en los trabajos de la artista Grace Hertlein, más específicamente en “Genesis: The Womb of Water (from the Creation Series)” y “City painting”.

Siempre me vi muy atraída por las ciudades grandes, encuentro cierta belleza y mística en la infinidad de posibilidades y situaciones que se pueden crear. El azar se vuelve más interesante. Esta inmensidad o sobreestimulación me genera un efecto de inspiración constante y me permite expandir la magnitud de mis sueños. La ciudad como campo onírico y territorio de las fantasías. Y por supuesto que me refiero también a soñar despierto, a proyectar posibilidades, desear otra realidad impulsada por lo que me apasiona.

Brea comenta que el trabajo del arte y del sueño se asemejan porque ambos son la traducción de estados o emociones, “por más de una razón deberíamos asemejar el trabajo del arte al del sueño […] Lo esencial en ellas no es la forma o apariencia que adquieren en un instante dado, sino el campo de intensidades en que se efectúan”. Y considero que esta obra es una excusa para expresar lo que me genera vivir en una gran ciudad, es una mezcla de adrenalina, nostalgia, misterio, curiosidad, ambición, soledad, vértigo y fascinación.

Veo al ciberespacio como un espacio onírico al ser, en su amplio espectro, un lugar donde las posibilidades de creación son infinitas. Las emociones de los seres humanos se ven reflejadas en este, y también es una herramienta de expresión. Se crean mundos similares al real y otros completamente surreales y delirantes. Como pasa en los sueños. Como pasa en la ciudad.

Paul Valer habla sobre la reproducción y transmisión de las obras, poniendo a la música como la única de las artes (en ese entonces) capaz de ser reproducida desde cualquier parte del globo sin perder su naturaleza. Con la aparición de los dispositivos multimediales, esto cambió, y se suma un nuevo lenguaje artístico a este concepto de ubicuidad, ya que las artes virtuales pueden ser reproducidas desde cualquier parte del mundo, y en cualquier momento, de manera íntegra. “Poder escoger el momento de un goce, poderlo disfrutar cuando no sólo es deseable para el espíritu sino que viene exigido y como esbozado ya en el alma y en el ser […] es permitir a sus criaturas que resuciten en un medio viviente no muy distinto de aquel en que fueron creadas.” Como artista, es satisfactorio cuando el público se ve atravesado de manera emocional con tu obra, al venir de las artes escénicas, todo sucede en el aquí y ahora. Pero en este lenguaje digital de creación, eso muta, y su ubicuidad aumenta. Hoy en día todos contamos con una computadora, celular, tablet o pantalla de algún tipo que permite reproducir obras.

La ciudad es mi campo de inspiración, y en mi obra opté por la acumulación de líneas a modo de capas. Como un tejido de sueños, de realidades, algo que convive en conjunto y que se mezcla. Como sucede en la virtualidad. Interconexiones que no sabes a donde te pueden llevar (o si), que su azar es cautivante, un sueño nunca es igual al otro, una calle nunca es igual a la otra.

Aprovecho esta oportunidad para explorar un nuevo lenguaje de expresión y una nueva manera de contar lo que me hace sentir la magnitud de los edificios aglomerados y los pasillos de cielo. Un lenguaje mucho más abstracto a comparación de los que estoy acostumbrada.

Bibliografía BREA, Jose Luis(2008). _“Redefiniciones de las practicas artisticas” _. Murcia: CENDEAC. VÁLERY, Paul (1928). _“La conquista de la ubicuidad” _. The Anne and Michael Spalter Digital Art Collection

Breve biografía Paula Felix, nació el 15/7/1999 en la ciudad de Ushuaia. A los 18 años se mudo a Buenos Aires para estudiar actuación. Desde chica siempre le gustó el arte en sus diferentes formas y buscaba la manera de aprender más a pesar de las limitaciones de vivir en un pueblo chico. Estudió actuación en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático y, al finalizar la carrera, descubrió las artes electrónicas. Después de un año de jugar con programas como Touchdesigner y Resolume arena, se decidió por profesionalizarse en el tema y se anotó en la carrera de diseño multimedial en la UNA. Si bien las artes escénicas son lo que le apasiona, le interesa investigar esta nueva forma de expresión y cómo se pueden combinar ambas disciplinas.