Presentación de la obra

Éter

Artista: Andre Palacios

Breve descripción de la obra: Éter es una imagen generativa dinámica programada en p5.js, en blanco y negro, que se construye a partir de datos endógenos (el paso del tiempo) y exógenos (la posición del mouse). Sobre un fondo negro, una cuadrícula regular de puntos blancos se deforma de manera continua: a cada punto se le suma una onda seno en el eje horizontal y una onda coseno en el eje vertical, ambas desplazadas en el tiempo. La grilla recta se curva, se pliega sobre sí misma y se condensa en bandas luminosas que se cruzan, mientras otras zonas se dispersan en partículas sueltas, como masas de energía que colisionan. Al mover el mouse, quien observa modifica la frecuencia de la onda (eje horizontal) y la profundidad de la deformación (eje vertical), e interviene así en el sistema. La obra toma su nombre del Éter, el tejido sutil e invisible que conecta todas las cosas, y propone la imagen como un punto de contacto entre el mundo onírico y el mundo real: dos dimensiones conectadas y separadas a la vez, donde la destrucción y el caos también forman parte de la creación.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

Desde que me encontré con las computadoras, mi relación con las mismas me hizo encontrar una parte de mí que creía intangible. El materializar las ideas que venían del mundo más profundo del Oniria (el estrato del subconsciente donde la lógica física se disuelve y habitan los sueños), aquel Éter (el tejido sutil e invisible que conecta todas las cosas) donde la energía de mis ideas coexisten en un inconsciente colectivo, se convirtió en algo que yo era capaz de tangibilizar por medio de las máquinas. Esto se tornó en una relación simbiótica donde encontré una forma en la que mis pensamientos podían realizarse en espacios que quedaban fuera del papel. Entendiendo al píxel como el nuevo pincel, al crecer al frente de las máquinas, mi relación con las mismas me ayudó a entender esas infinitas posibilidades que tenía de llevar a cabo las ideas más complejas que mi cabeza tenía y eran capaces de volverse realidad.

Fue esa misma relación simbiótica con lo intangible la que me llevó a interpretar el resto de mis habilidades por medio de algoritmos, sistemas, textos e imágenes, entendiendo a la destrucción y el caos como parte de la creación. Algo que toda mi vida sentí gracias a la Sinestesia, una condición generada por mi hipersensibilidad al mundo, la cual me mostró cómo podía interpretar mi entorno y replicar mi imaginario por medio del píxel y la realidad.

Al replicar este imaginario, experimenté el sentimiento del cuerpo y la fricción de dichas masas colisionando entre sí: lo onírico con la Lattice (la matriz informacional y red energética descrita por Jacobo Grinberg, la estructura fundamental de la realidad que muchos perciben como la simulación). Sin embargo, entender que el mundo real tenía las mismas características físicas que podían ser replicadas por medio de las máquinas, me hizo entender que ambos mundos estaban conectados y separados a la vez. Ahí fue donde yo, como individuo, me reconocí capaz de conectar ambos, como si fuera una especie de traductor sensorial.

Como traductor de dicha realidad, percibo que la humanidad está conectada por una red colectiva de pensamientos donde todos compartimos este inconsciente colectivo que nos une, pero que pocos son capaces de comprender como parte del todo; un espacio donde el mundo de los sueños y el mundo real no son simplemente más que dos dimensiones que parten del mismo lugar.

Bajo esta premisa, por medio de aspectos como la simbología sagrada, las matemáticas y el entendimiento de dichas máquinas, mi objetivo fue converger en el uso de cómo nosotros fácilmente también podríamos ser una representación algorítmica de un sistema mucho más grande y complejo que aún el humano intenta descubrir. En esencia, mi obra trata de hablar sobre ese choque de masas de energía donde ambos mundos están conectados entre múltiples conciencias y todos podemos percibir ambas realidades, muchas veces sin poder definir cuál es la línea de intermedio entre una y otra.

Bibliografía

  • BREA, José Luis. (2008). “Redefinición de las prácticas artísticas (s. 21)” en El tercer umbral. Estatuto de las prácticas artísticas en la era del capitalismo cultural. Murcia: CENDEAC, pp. 106-113.
  • BREA, José Luis. (2002). “Breve (y desordenado) antiglosario –o diccionario de tópicos– sobre el arte electrónico” en La era postmedia. Acción comunicativa, prácticas (post)artísticas y dispositivos neomediales. Salamanca: CASA Editorial, pp. 4-8.
  • BREA, José Luis. (2010). “Las tres eras de la imagen. Imagen-materia, film, e-image”. Madrid: Akal.
  • GRINBERG-ZYLBERBAUM, Jacobo. (1991). “La teoría sintérgica”. México: Instituto Nacional para el Estudio de la Conciencia (INPEC).
  • JUNG, Carl Gustav. (1916). “La estructura de lo inconsciente” en Dos escritos sobre psicología analítica. Obra completa, Vol. 7. Madrid: Trotta.
  • JUNG, Carl Gustav. (1936). “El concepto de inconsciente colectivo” en Los arquetipos y lo inconsciente colectivo. Obra completa, Vol. 9/1. Madrid: Trotta.

Breve biografía del autor/a

Andre Palacios cursa Artes Multimediales 1 (cátedra Lacabanne) en la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Creció frente a las computadoras y encontró en ellas una forma de materializar las ideas que nacen en el mundo de los sueños. Entiende al píxel como el nuevo pincel y desarrolla su práctica a través de algoritmos, sistemas, textos e imágenes, atravesada por la sinestesia y por el interés en la simbología sagrada, las matemáticas y el vínculo entre lo onírico y lo real.