Presentación de la obra

La puerta al final del pasillo

Artista: Máximo Guillermo Díaz

Esta sala es la representación física de las metas, los miedos, las inseguridades y la auto exigencia del artista. ¿Se podrá cruzar la puerta? ¿Se podrá finalmente escapar?

Funcionamiento:

  • Tecla “w”: movimiento hacia adelante.
  • Tecla “s”: movimiento hacia atrás.
  • Mouse: movimiento del punto de vista.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

La meta, el logro, el título, la puerta al final del pasillo, todos queremos en algún momento llegar a ese destino. Puede ser un viaje largo, corto, sencillo o sumamente complejo, eso no importa, siempre se quiere llegar. Cuando cruzamos la puerta y vemos que lo que encontramos por más maravilloso que sea no es lo que realmente buscábamos intentamos volver a hacer el mismo camino, en una suerte de esperanza ciega volvemos a caminar y nos encontramos otra vez con lo que no estábamos buscando. Luego de esto decidimos salir. ¿Pero realmente queremos salir? El querer salir y no querer llegar no tendría sentido si se comienza el viaje, por algo estamos ahí, es porque nosotros queremos seguir ahí… ¿O no?

En realidad, hay veces que nosotros no queremos hacer ese viaje, pero de una forma u otra lo hacemos, ya sea por familia, amigos, la crítica o nuestra voz interna que dice “vos no podés salir de acá, tenés que llegar”. Hablando desde el punto de vista de un artista, ¿Qué te hace “artista”? ¿Hace falta un logro para poder llamarte “artista”? ¿Tenés que crear una obra maestra para poder denominarte así? Y no solo denominarte, sino que te reconozcan como artista.

Creo que es una respuesta sencilla, el artista es el que hace arte. Creo que estamos de acuerdo con eso. Pero en realidad no es una respuesta tan fácil, porque en esta incógnita hay algo mucho más profundo, porque la pregunta en realidad no es “¿Quién es un artista?”, sino “¿A qué denominamos arte?”.

En un principio se podría pensar que “arte” es una pintura, una escultura, una canción, una danza, etc. Pero cuando hablamos de arte contemporáneo no hablamos de ninguna de estas obras, pero sigue siendo arte, es algo más complejo de definir, porque abarca mucho. Por ejemplo “Get Out of My Mind, Get Out of This Room” (1968) de Bruce Nauman. En esta instalación se puede observar una habitación blanca y prácticamente vacía, en ella se encuentra una lámpara, un audio que reproduce reiteradas veces el nombre de la obra y al espectador presente sintiendo todo. Quiero recalcar el “sintiendo”, porque pensando de esa manera nos acercamos más a una posible definición de arte. La experiencia del espectador es algo que no se puede reproducir, por más que sea fotografiada o grabada lo que sintió en ese momento no puede quedar documentado, porque es exactamente eso, una experiencia momentánea. Por más avances que haya en la reproducción, siempre sucede lo mismo, el sentimiento es momentáneo, no es lo mismo estar dentro de esa habitación blanca que ver un video de esa habitación en youtube. Por más que parezca que es lo mismo, no es así, esta instalación de Nauman no puede ser reproducida y ser exactamente igual que en 1968. A su vez además del sentimiento el arte crea nuevos valores, como explica César Aira en Sobre el arte contemporáneo (2013) “Si es arte, o para que sea arte, debe crear valores nuevos; no necesita ser bueno, al contrario: si se lo puede calificar de bueno es porque está obedeciendo a parámetros de calidad ya fijados, y se lo puede poner entonces, según este novedoso concepto dieciochesco reinterpretado por mí, en el rubro de la «artesanía»… «Crear valores» es intervenir en la historia personal del espectador. Crearle un gusto, darle una nueva mirada…”. En el arte contemporáneo el objeto pasa a segundo plano, lo principal es el relato. Por eso la reproducción de la instalación de Nauman puede ser vista pero no será igual que la original, porque en el video no hay más información que la parte audiovisual, falta todo el trasfondo, el relato, falta el curador. Tampoco hay que olvidar que cuando hablamos de “Get Out of My Mind, Get Out of This Room” (1968) estamos hablando de una instalación, Boris Groys en Políticas de la instalación (2010) señala que el arte ya no es un objeto para comercializar sino para exhibir, el curador es el que le da el sentido público a la obra, él se encarga de mostrarla y explicarla, mientras que el artista se encarga de hacerla.

Para intentar responder la pregunta que hice en un principio voy a enfatizar en lo que plantea César Aira en Sobre el arte contemporáneo (2013), ya que el relato y la creación de nuevos valores hacen que el arte sea arte y no solo un objeto que en el mejor de los casos se podría decir bello. Por lo tanto, se podría decir que el artista es aquel que crea una obra que cuenta un relato y hace que el espectador se cuestione y cambie su punto de vista, el artista es el que busca hacer lo no hecho, si no su obra se convertiría en una artesanía.

Bibliografía

• GROYS, Boris. ([2010], 2014). “Política de la instalación” en Volverse público: las transformaciones del arte en el ágora contemporánea. Buenos Aires: Caja Negra, pp. 49-68.

• AIRA, César. ([2013], 2016). “Sobre el arte contemporáneo” en Sobre el arte contemporáneo. Buenos Aires: Literatura Random House, pp. 11-56.