Presentación de la obra

The Great Gig in the Sky

Artista: Pilar D Molnar

En primera instancia, mientras se comienza a reproducir “The Great Gig in the Sky” de Pink Floyd de fondo, podemos ver distintas palabras random pensadas al momento de crear la obra y a su vez, una nube de letras en la zona central con la letra de la canción. Luego, aparecen esferas de distintos tamaños rotando, con obras de artistas latinoamericanos en el centro (como Xul Solar, Fernando Botero, Antonio Berni, entre otros) y por fuera, pinturas reconocidas a nivel mundial de artistas mayoritariamente europeos (como, por ejemplo, “La Gioconda” de Leonardo Da Vinci, o “La noche estrella” de Vincent van Gogh, entre otras) que, cambian haciendo interacción con el click izquierdo. Luego cambia la perspectiva de las esferas y su rotación, y, por último, hay un plano superpuesto a otro que haciendo click izquierdo cambia el tamaño y las obras, superponiéndose una a otra.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

Para el desarrollo de este trabajo en un principio, decidí tomar a Luis Camnitzer, y desarrollar sus ideas en relación al arte latinoamericano y como este puede llegar a estar condicionado por distintos factores. Para esto, voy a también tomar algunos conceptos del filósofo Rodolfo Kusch.

Camnitzer en su libro “Los términos – indefiniciones y diferencias”, comienza haciendo diferenciaciones de distintos conceptos vínculos al arte. Pero, los que más llamaron mi atención fueron dos conceptos definidos por él como opuestos: derivativo y original.

“ ‘Derivativo’ es una de las palabras preferidas para criticar y disminuir el arte de la periferia. Pero ese mismo arte descartado por ser derivativo, visto desde la periferia muchas veces constituye una forma de apropiación y transformación funcionales que se mezclan y sincretizan con creaciones locales. (…) Toda obra ‘original’ que ha logrado una ruptura es importante porque en un cierto contexto ha tenido una calidad de impredecibilidad.”

Y a partir de esto, define un tercer término:

“La ruptura también es útil para imponerse en el mercado, ya que se identifica con la originalidad. Esta, a su vez denota individualidad. Y la individualidad, siempre que se desarrolle dentro de los límites impuestos por la decencia y la comprensión, termina siendo aplaudida por la sociedad capitalista.”

Rodolfo Kusch, por su parte, menciona que:

“Lo americano en sí, está situado siempre en un margen de ‘inferioridad’ frente a nuestro mundo, que en cambio es ‘superior’”.

En un artículo publicado en la revista Plástica, denominado ‘El acceso a las corrientes mayoritarias del arte’, Camnitzer dice:

“Quien es colonizado considera que pasar de una cultura subordinada a una cultura hegemónica es señal de progreso y superación. En dichos términos, el artista de cuño “colonial” desea ser admitido en el mercado mayoritario; es más, de lograrlo, siente el deseo incontenible de asimilarse para así ser aceptado.” Luis Camnitzer.

Entonces, ¿Qué quiero decir con todo esto? ¿Qué vinculo hay entre lo derivativo, lo original, la ruptura, y el sentimiento de inferioridad? En un principio, todo conlleva a la cultura, ¿Qué tendrá que ver la cultura con todo esto?, personalmente considero que la cultura latinoamericana, desde sus raíces, muy profundamente, se encuentra colonizada, hay interiorizada una creencia de inferioridad. Los valores inculcados por las colonias hacen que los individuos disocien de su identidad. Nuestro arte es periférico, buscamos cumplir con un estándar latinoamericano basado en la pobreza y la periferia, o buscamos cumplir con una hegemonía que lleva a la homogenización del arte.

Relacionando esto a nuestro arte pre colonización, probablemente pueda catalogarse como un arte derivativo, ya que no cumple con lo que se entiende como la hegemonía artística. Asimismo, localmente, ese arte hecho por nuestros antepasados tenia un sentido y una función, propia de nuestra cultura. Pero, al sacarla de su contexto, no es mas que un arte hecho por nativos.

Hoy en día, no es fácil generar una ruptura en el arte y que esta quede por dentro de los limites pre establecidos, para que sea admirada por la sociedad capitalista. El hecho de que busquemos mantenernos en estos limites y esta admiración, también habla de como nos regimos por lo aceptado y buscamos la hominización en el arte, o que nuestro arte sea aceptado manteniéndonos en un estereotipo latinoamericano basado en nuestra condición pobre y periférica. Kusch menciona que, a nivel específicamente artístico, cuando un artista finaliza una obra, especialmente aquel que no realiza sus obras para consumo:

“(…) No pretende haber creado una belleza para siempre, sino que lo acosa de inmediato la angustia por crear un nuevo cuadro. No hay paz en la cultura, como no hay belleza, ni tampoco universalidad.” Rodolfo Kusch

¿Sera acaso que, al momento de crear una obra, repetiremos ciertos patrones estéticos para poder ser parte de la sociedad de consumo? ¿Está mal querer pertenecer a la misma?

A nivel personal, considero que pese a intentar buscar cierta identidad característica, tardaremos mucho tiempo en siquiera creer que lo hicimos, ya que continuamente tenemos la mirada puesta arriba avergonzándonos de nuestro pasado, porque “tenemos un criterio ascensional ”1 (pp. 49). Buscaremos encajar en el sistema capitalista, adaptándonos a lo establecido para nosotros, y sacándole la identidad a nuestras obras para hacerlos objetos de consumo, requerimos de una revolución cultural, de desplazar el sentimiento de inferioridad y dejar de observar Europa como si fuese superior. La ruptura latinoamericana se dará cuando salgamos de nuestro estereotipo y aceptemos nuestras raíces.

Lo que busco mostrar en la obra, es el hecho de que, aunque un artista de cualquier arte se queme la cabeza con ideas, nos veremos minimizados, creemos que dejamos de ser la periferia y estaremos en el centro, pero para ello hace falta tener una cultura fuerte y definida. He de allí, las obras de Latinoamérica, las esferas centrales y pequeñas, y por fuera las obras europeas, los artistas “profesionales” y no periféricos, conocidos a nivel mundial, las esferas grandes. Y como, a lo último, poco a poco vemos que siempre permitimos que quedara una obra mundialmente reconocida en primer plano.

Bibliografía

CAMNITZER, Luis. (2008). “Los términos: indefiniciones y diferencias” en Didáctica de la liberación. Arte conceptualista latinoamericano. Murcia: CENDEAC, pp. 39-48.

CAMNITZER, Luis. (1991) “El acceso a las corrientes mayoritarias del arte.” . San Juan, Puerto Rico: Plástica , vol. 1, nro. 20, pp. 39-46.

1 - KUSCH, Rodolfo. (2012) “Geocultura del hombre americano”. Rosario, Provincia de Santa Fe, República Argentina: Fundación Ross. 1a ed, pp. 33-46, 104-109.

Obras usadas

Sonido: The Great Gig in the Sky - Pink Floyd (1973).