Estelas del tiempo
Cubos, figuras geométricas rotando a un ritmo aparentemente aleatorio sobre un fondo negro. Click izquierdo invertirá sus colores, CTRL lo regresará al punto de partida. ¿Has intententado observar sus ejes fijamente? Tiene cierto caracter hipnotico, como si intentaran tragarse la pequeña y obstinada esfera gravitando a su alrededor, o como si, simplemente, la hubieran escupido, sólo para retornar al inicio. Pero luego de un tiempo comienza a tornarse un poco desordenado. La obra no busca una interacción constante o forzada, sino ser apreciada por su sencillez. Es divertido, seguir los movimientos mientras te preguntás cuál es el sentido de unos cubos girando y girando, la simpleza de todo eso, hasta que tu imaginación haga el resto.
Desarrollo técnico, estético y conceptual
Partiendo del dicho de Nathalie Heinich, en su libro ‘La obra más allá del objeto’, donde ”(…) El arte contemporáneo se ha convertido, esencialmente, en un arte de ‘contar’: un arte de la narración, o incluso de la leyenda, un arte del comentario y de la interpretación, o simplemente un arte de la anécdota”.
El proceso comienza un poco accidentalmente frente a una pantalla oscura, y mi hermano allí mirando. Caigo en cuenta de que el tiempo corre, pero mi mente no sigue el ritmo. Se había detenido. Luego de un par de parpadeos y escasas líneas de código, destaca en la pantalla una esfera mediana posada en la esquina inferior izquierda, contrastando con el fondo negro. Descubrí que había estado intentando hacerla girar pero, por supuesto,ante su forma era menos que imperceptible. Me empeciné un poco; no tenía ideas claras, sólo sabía -o sentía- que quería generar alguna clase de movimiento, nada complejo.
Horas después de bastante, bastante tipeo generaron cuatro cuadrados vacíos que rodearon el primer y solitario círculo, pero cuando comenzaron a rotar se desparramaron por toda la pantalla, escapándose del lienzo y regresando inmediatamente después. En realidad ese sinsentido era bastante gracioso, y a mi parecer tenía algo de encanto.
En “Redefinición de las prácticas artísticas”, José Luis Brea menciona que “El trabajo del arte ya no más tiene que ver con la representación. ¿Alguien pensaría que el del sueño -ese que induce un ‘contenido aparente’ en quien revive el ‘latente’, y lo cuenta por la mañana- tiene que ver con la ‘reprensentación’? ¿De qué?” Quizás era más como un sueño.
Inspirada en las obras de Vera Molnár, principalmente en “Hipertransformaciones (1975-1976)”, cuyas figuras geométricas eran las protagonistas, y las llamadas “Obras libres” por Nathalie Heinich, donde la obra puede verse enriquecida por los comentarios e interpretaciones, surgió la esfera en el interior de un par de cubos, algunos estáticos y otros que rotan aleatoriamente sobre su centro, agujas girando en sentido opuesto como las manecillas de un reloj que marca el paso del tiempo, adelante pero también hacia atrás, que fue donde mi mente se detuvo entonces. Todo en función de una interactividad simple y escala de grises con poco brillo. Bien podría ser el sol y, la muy pequeña esfera, la Tierra gravitando a su alrededor mientras el tiempo pasa.
Podría ser un reloj solar y la diminuta cosa redonda el calendario lunar. Podría reprensentar cuando conocemos gente nueva, y cómo ciertas personas gravitan unas a otras. Una rueda cuadrada, un par de tuercas flojas o, sencillamente, sólo cubos girando sobre un fondo claro-oscuro.
Bibliografía
BREA, José Luis. (2008). “Redefinición de las prácticas artísticas (s.21)” en El tercer umbral. Estatuto de las prácticas artísticas en las era del capitalismo cultural. Murcia: CENDEAC, pp. 106-113.
HEINICH, Nathalie. ([2014], 2017). “La obra más allá del objeto” en El paradigma del arte contemporáneo: estructuras de una revolución artística. Madrid: Casimiro, pp. 95-119.