Presentación de la obra

turn on the bright lights

Artista: León Flax

Esta obra no tiene como objetivo principal la interactividad con el usuario a través de periféricos como el mouse y/o teclado. Sin embargo, sí busca una interactividad puramente a través de los ojos, comunicándose ellos con la pantalla utilizada para visualizar la obra. Cabe aclarar que esto está sujeto a cada individuo y que la interactividad que se propone puede ser lograda (o no) en distintos niveles dependiendo de cada persona.

Se invita al espectador a desenfocar la vista, teniendo así la posibilidad de convertir un efecto aparentemente simple en una ilusión mucho más interesante (dependiente del espectador), generando una visión más allá de la obra.

La idea es que no haya un límite, o, si hay uno, que no sea impuesto por el artista, sino que lo ponga uno mismo. Siendo poco (o nada) importante descifrar qué es lo que realmente está pasando, para pasar a ser lo importante simplemente dejarse llevar.

También está la posibilidad de ver una versión alternativa de la obra. Al hacer click izquierdo, se nos invierten los colores de la misma, generando así una nueva perspectiva desde la cual visualizarla.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

El efecto buscado en la obra está creado a partir de los conceptos presentados en los textos “La obra más allá del objeto” de Nathalie Heinich y “Redefinición de las prácticas artísticas” de José Luis Brea. Combinando la idea de Brea de que no hay un artista en sí, sino que uno produce y esa misma producción nos produce a nosotros, con la de Heinich de que la obra no tiene esa limitación presentada por un objeto y que ese objeto en sí no es necesariamente quien contiene la obra.

En este caso además, es el espectador el que la interpreta y crea una conexión con ella, por más simple que pueda llegar a ser.

Expandiendo sobre la frase antes dicha “uno produce y esa misma producción nos produce a nosotros” y traduciéndola a este caso en particular, siento que la obra aquí producida y presentada me fue indicando ella misma cómo progresar, produciéndose - en cierto punto - por sí sola, siendo yo un mero intérprete de lo que la obra precisaba. Para ser más específico y que se entienda, en la segunda mitad de la producción de la obra lo que más hice fue quitar funciones y figuras, que en algún momento por alguna razón consideré necesarias, pero a medida que fue madurando la obra misma me fui dando cuenta que algunas cosas estaban de más y que ella misma me indicaba que sobraban, dejando (a mi parecer al menos) una obra más sobria y comprensible y al mismo tiempo teniendo mayor oportunidad de interpretarla como uno desee y no estar tan pendiente de las formas en las que podría interactuar y cambiar cosas.

En cuanto a las referencias visuales, la principal fue la obra “City Painting” de Grace Hertlein; gran inspiración para esta realización. Sin esa referencia la obra muy probablemente sería completamente distinta, careciendo de una figura “principal” sobre la cual basar los distintos movimientos.

Para concluir, la última referencia fue la obra “ZAHN2VAR1” de Herbert Franke, que me sirvió mucho para definir cómo iba a realizar lo que se podría entender como el “fondo” de la obra. Si bien la original de Franke es más compleja y a color, tomé lo que vi como central y lo plasmé de la forma más simple posible.

Bibliografía

HEINICH, Natalie. (2014). “La obra más allá del objeto”.

BREA, José Luis. (2008). “Redefinición de las prácticas artísticas”.

Referencias

HERTLEIN, Grace. “City Painting”

FRANKE, Herbert. “ZAHN2VAR1”