100 trapèzes Vera Malnár
El trabajo es una adaptación de la obra de Vera Molnár “100 trapèzes”, donde en vez de 100 trapezoides, se muestran sólo 20, los primeros 10 de la primera fila como los primeros 10 de la segunda. La primera hilera se balancea hacia de izquierda a derecha, mientras que la segunda va de derecha a izquierda. En ambos casos se hace de manera lenta y relajada.
Desarrollo técnico, estético y conceptual
Hoy en día cada persona es un mundo, y eso también se lo aplica para pensar tanto al arte abstracto como cualquier otro. La subjetividad de cada obra depende más que del autor, del consumidor, sin necesidad de que el pintor haga más que plasmar algo sobre el lienzo para que alguien le encuentre el más profundo de los sentidos. Paul Valéry desarrolla esto en su texto “La conquista de la ubicuidad” de 1928 ejemplificando sobre la industria de la música, pero también se tratará la obra de Mitchell W. J. T sobre la pintura abstracta.
Así, Paul Valéry trata los temas sobre la apropiación de cada obra, donde cada persona internaliza el arte, los conceptos, y los hace suyos. Una obra puede tener infinita cantidad de significados por cada persona en el planeta que la vea. El arte responde a nuestro llamado cuando nosotros queremos, no hace falta ir a un museo y apreciar la obra de cierta forma como se hacía en otra época, hoy en día gran cantidad de obras y museos tienen sus obras disponibles como recorridos y galerías virtuales de forma tal que no hace falta ir al lugar físico, uno puede disfrutar y consumir el arte desde su casa sin contar con horarios ni apariencias.
W. J. T. Mitchell anuncia en Ut Pictura Theoria: la pintura abstracta y el lenguaje: “cuantas menos pistas verbales proporcionaba el pintor a modo de título, pistas narrativas o temática, más se exigía que el espectador rellenara el vacío con el lenguaje” (Mitchell, 1994)1 . El observar una obra de arte de ese modo se convierte en una actividad casi Freudiana donde cada persona se crea su propio significado, buscando en lo más profundo de su subconsciente para buscarle el sentido a la obra. El autor dice sobre la obra abstracta: “No es que no tengamos nada que decir sobre ella, o que no tenga nada que decirnos, sino que nos podemos sentir sobrecogidos y avergonzados por la cantidad de cosas que le podemos decir”2 . La infinidad de significados y conceptos que pueden resultar de una obra abstracta son tantos como los espectadores posibles que hay para ellas. Mientras que haya un espectador hay un significado, y así cada uno reafirma el contenido de la obra. Hoy en día el arte puede estar en cualquier momento y lugar, dándole a las personas también infinidad de significados, sino también modos de consumirla, como hace referencia Valéry con la evolución del consumo de música.
No se necesita un trasfondo, una literatura o una historia detrás de la obra para entenderla, para consumirla “como se supone”, porque no hay una supuesta respuesta única. Al contrario de otros tipos de vanguardias artísticas, la obra abstracta rompe con este sistema de literatura-obra.
El trabajo presentado como adaptación de la obra de Vera Molnár es un ejemplo de esto. Así como tantos trapezoides que hay en la obra, tantos pueden ser los significados que le de el espectador a cada uno de ellos.
Biografía
- Mitchell, W. J. T., p. 192.
- Mitchell, W. J. T., p. 196.