127.0.0.1
127.0.0.1 toma su nombre de la dirección IP Localhost, comúnmente referenciada “home” por corresponder al equipo (físico) sobre el que estamos. Tras un año y medio de confinamientos, distancia, caras tapadas, y el consecuente avance forzoso de la mediatización de las relaciones interpersonales, nuestro propio vínculo con nuestros dispositivos se ha intensificado notablemente. La obra presenta un entramado elástico que cobra vida con una respiración fuera de fase, respiración que es, a su vez, contenida por los límites propios en los que se encuentra, bien sea a los lados, bien sea en el inútil intento de escaparse en la perspectiva del horizonte mientras, al transitarla, luz y oscuridad se disputan el protagonismo. ¿Es acaso la incorporación del dispositivo tecnológico como algo imprescindible para la socialización lo que nos restringe? ¿O son los dispositivos aquellos que cobran “vida”, utilizando a sus usuarios como facilitadores de un contacto inter-dispositivo?
Desarrollo técnico, estético y conceptual
Partiendo del trabajo de Ben Laposky y su experimentación con osciladores, se buscó trabajar con líneas que representen una imagen reminiscente a la pantalla de un osciloscopio. Para eso se trabajó con curvas de bezier iteradas, cuyos puntos intermedios son manipulados por funciones de seno, es así que se produce el movimiento de “respiración” de las redes que tienen como punto de anclaje el 0 del eje X y los límites del lienzo. Dice McLuhan: “El medio es el mensaje porque modela y controla la escala y forma de las asociaciones y el trabajo humanos” y es en este sentido que tomamos el trabajo con senoidales en un entorno totalmente computarizado contra las señales analógicas capturadas por Laposky, recuperando, a la vez, el movimiento capturado, transformado en estático mediante la técnica fotográfica, vuelto a la vida gracias a las posibilidades de la programación.
Además de los movimientos senoidales de las curvas de bezier, la obra presenta la posibilidad de ser recorrida generando una interacción, alterando la escala de grises del fondo del lienzo.
Uno de los disparadores teóricos de la realización de esta obra fue el concepto de alegoría de Walter Benjamin, trabajado en el texto de Burguer, donde se entiende a lo alegórico como una generación de sentido a partir de la reconfiguración de “fragmentos aislados de la realidad” para generar algo nuevo, escindido de su contexto original. A su vez, lo alegórico, dice Burguer, se refiere a una expresión de la melancolía y de una mirada de la historia como decadencia. Son estos últimos dos puntos, fundamentalmente, los que motorizaron la búsqueda del trabajo con las llamadas a las viejas tecnologías desde una mirada digital o bien el propio enfoque emocional puesto en la obra, tratando de generar desde lo visual, principalmente con los movimientos de las redes, una sensación de confort, de tranquilidad, de hogar. También se buscó reforzar esta idea de melancolía/decadencia con el movimiento en la escala de grises al recorrer (atravesar u otra palabra) la obra, permitiendo que el propio recorrido ilumine o oscurezca en su totalidad a la misma.