Presentación de la obra

Demasiada Información

Artista: Sofía Díaz

“Demasiada información” es la representación de la unidad mínima cerebral, una neurona, que contiene líneas de data tensadas en electricidad latente. La interacción con el mouse es un dato más que entra y colapsa todo en sinapsis caótica, pero no lo rompe.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

La obra expresa el estado de mi mente, encarando un trabajo con p5js donde cada paso que vamos descubriendo me emociona y, en paralelo, se me hace muy difícil aprender cada paso de programación necesario para darle forma a todo lo que aparecía en mi cabeza. Me resultó frustrante el ejercicio, y también apasionante y catártico. Decidí que no me iba a rendir, porque ví que estas herramientas son las que necesito, pensé ¿por qué decido hacer una obra programando de esta manera y no con técnicas que ya conozco? y ahí la primer decisión técnica: que haya interacción. Y a partir de eso la decisión conceptual de presentar en mi obra lo que me pasó al intentar abordarla: “esto no me entra en la cabeza, no me queda” pensaba al hacer las distintas pruebas. Entonces miré mi cerebro y pensé en cada neurona, las ví como la unidad mínima que son y cómo todas juntas construyen una electricidad vital, y de ahí el paralelismo, ir a una unidad básica de las formas, la línea, confiando en ir de a poco pudiendo interactuar con ella, y más aún en su grupalidad, las líneas juntas en un lienzo son una composición en la que entra un dato exógeno, el click, que genera el anidamiento de esas líneas, que como los tejidos en el cuerpo, aguantan el sacudón y no se sueltan de su red, en la que reside su resistencia.

Como referencia artística, investigué el trabajo de Lillian Schwartz, entusiasmada por su búsqueda multidisciplinaria con la que me siento identificada, y me atrajeron mucho sus trabajos con movimiento, en video o evocando ese movimiento de cuerpos y rostros a partir de trazos. En mis investigaciones de danza e imagen, me gusta mucho indagar en cómo el cuerpo, la piel, muchas veces se presenta de formas no representativas pero no por ello menos sensibles, y eso me resonó al ver sus grabados. Decidí tomar de sus características estéticas los altos contrastes que enfatizan lo esquelético de la línea como sujeto de movimiento e interacción, y también la evocación del cuerpo en formas lineales.

En estas decisiones, entran a mi mente palabras de Rosalind Krauss, quien habla de cómo las distintas disciplinas artísticas tienen una relación fundamental con su soporte, por lo cual esa forma de crear se vuelve el medio para expresar un mensaje que no podría representarse de otra manera. Y de ahí reafirmar que haya interacción, lo que me lleva a Marshall McLuhan, quien menciona a los medios como extensiones del cuerpo, los cuáles generan más atracción, según el autor, en cuanto tengan “contenido”, el cual yo encuentro en la acción de “cerrar” el mensaje con un click, el mouse como extensión del cuerpo en conversación con la pantalla que exhibe una evocación de otro cuerpo, “puede percibirse que nuestros sentidos humanos, de los que los medios son extensiones, son también costes fijos para nuestras energías personales y que, además, configuran nuestra conciencia y experiencias”, menciona McLuhan citando a Carl Jung, y en la experiencia de hacer click en mi obra siento que sacudo una de mis neuronas ahí extendida, enviándole así energía para poder procesarlo todo.