Presentación de la obra

Representación del aura

Artista: Martín Antuña

La búsqueda de la imagen es la de reproducir el aura, o lo que asociamos culturalmente al aura, para poner en tensión el concepto desarrollado por Walter Benjamin a través de un medio en el que habría precisamente la pérdida del aura. Entonces, en la imagen desarrollada, el aura se encuentra tanto deteriorada como representada.

Desarrollo técnico, estético y conceptual

Water Benjamin comenta que en el arte de la reproducción técnica falta algo: “el aquí y ahora en la obra de arte”. Esto constituye, dice Benjamin, el concepto de autenticidad. Entonces, la obra de arte de la reproducción técnica pierde la autoridad de su originalidad, se atrofia su aura. Sin embargo, en Representación del aura la utilización de la función random(), si bien devuelve números pseudo-aleatorios, podría hacernos suponer que cada reproducción de ella producirá resultados diferentes, es decir, producirá un original cada vez.

El código es la obra en potencia, que se realiza al ejecutarse el código. Y al ejecutarse produce esta autenticidad. La obra es cuando es. Suena tautológico, pero me refiero al pasaje de la Metafísica de Aristóteles referido por Agamben en Creación y anarquía. El filósofo griego diferencia entre dýnamis y enérgeia. El primer término refiere a la potencia y el segundo al acto. La enérgeia remite al ser-en-obra. Para Aristóteles hay casos, aquellos en los que el acto produce algo más que el solo uso, en los que la enérgeia reside en la cosa hecha y no en el acto de hacerla. Entonces, podríamos pensar al código como la actividad y a las imágenes que producen su ejecución como su fin, su télos. Vemos, entonces, los dos momentos (el de la construcción y el de la cosa producida) juntos y al mismo tiempo. También podríamos pensar en que la enérgeia, la obra producida, es el código y su ejecución un simple coletazo.

Para salir de este encierro, quisiera proponer a Representación del aura como una obra cuya potencia reside en el mismo transcurrir, no como algo terminado, ni siquiera como algo que termina, sino como algo que continuamente se está haciendo. Y utilizo un verbo impersonal ya que gran parte de las imágenes que produce el código se generan de manera autónoma y se genera algo nuevo a cada momento, algo original. En esta “auto-generación” me interesó la posibilidad de trabajar con bucles y estructuras repetitivas y la posibilidad de producir una obra que solo se interrumpa cuando el espectador lo decida, pero que por sí misma podría continuar infinitamente. Además, la utilización del canal alfa me permitió dejar a la vista los cambios que se operan a medida que sucede la obra. Esto da un efecto de palimpsesto, en el que vemos cómo una cosa se “escribe” sobre la anterior, generando una especie de montaje entre las diversas capas. Arte conceptual y conceptualismo en América Latina de Camnitzer me impulsó a trabajar la relación entre centro y periferia, y a ensuciar el lienzo para borrar rastros de formas que podrían llevar a la relación con el minimalismo o formas del arte conceptual mainstream, como lo llama Camnitzer.

El trabajo de Jared Tarbell (*), en especial el sketch Binary Ring1, fue tomado como referencia. A la vez las imágenes generadas por John Whitney (**) y su exploración en gráficos no simétricos ni estáticos sirvieron como inspiración en la búsqueda.